Todos los sectores sociales y políticos critican postura de Trump ante racismo

Todo el arco político critica a Trump por su equidistancia sobre la violencia racial en Charlottesville Expresidentes, líderes republicanos y militares censuran su postura

Si algo ha conseguido la posición equidistante de Donald Trump respecto a los disturbios raciales del sábado en Charlottesville (Virginia) es unir a casi todo el arco político de Estados Unidos. El rechazo ha sido generalizado.

A las críticas habituales del mundo progresista, se han unido los reproches de la cúpula del Partido Republicano, expresidentes republicanos, medios conservadores, como The Wall Street Journal, y hasta altos cargos militares. El mismo secretario de Estado, Rex Tillerson, dijo que “simplemente no hay lugar” para “el odio y la violencia” en el discurso público en EE UU.


Trump redobló el martes su primera reacción a los enfrentamientos en Charlottesville, donde un simpatizante neonazi arrolló con su vehículo una manifestación antirracista, matando a una persona e hiriendo a 19. El republicano dijo que los disturbios “fueron culpa de ambos bandos”. Y alegó que “había gente mala en un lado y también muy violenta en el otro” y que “había gente muy buena en ambos lados”.

Las críticas fueron inmediatas y amplias con la única excepción de supremacistas blancos. “Debemos ser claros. La supremacía blanca es repulsiva. La intolerancia va en contra de todo lo que defiende este país. No puede haber ambigüedad”, dijo el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, tercera autoridad política del país.


El jefe republicano del Senado, Mitch McConnell, ahondó en el rechazo. “No podemos permitir tolerancia hacia una ideología de odio racial. No hay buenos neonazis, los que apoyan su visión no son seguidores de los ideales y las libertades americanas”, subrayó. “Todos tenemos la responsabilidad de plantarnos en contra del odio y la violencia”.

Ronna Romney McDaniel, máxima responsable del Comité Nacional Republicano, alegó que Trump simplemente admitió que ambos bandos se enzarzaron a golpes en Charlottesville, pero enfatizó que la culpa es de los supremacistas blancos que acudieron a la ciudad a protestar. “No hay lugar en nuestro partido para el Ku Klux Klan, antisemitismo, racismo, intolerancia”, dijo.

Los expresidentes George H. W. Bush y George W. Bush emitieron un comunicado conjunto en que instaron a rechazar “la intolerancia racial, el antisemitismo y el odio en todas sus formas”. Los dos expresidentes republicanos no hicieron ninguna referencia explícita a los supremacistas blancos ni a los neonazis, como tampoco lo hizo la primera reacción de Trump.

También hubo respuestas insólitas. Altos mandos militares, que suelen quedarse al margen de la pelea política, criticaron implícitamente a Trump. “El Ejército no tolera racismo, extremismo u odio en nuestros rangos. Va en contra de nuestros valores y de todo por lo que hemos luchado desde 1775”, tuiteó el jefe de gabinete del Ejército de tierra, Mark Milley. Altos cargos de las otras tres ramas de las Fuerzas Armadas se expresaron de forma similar.

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