El robo de datos por la consultora Cambridge Analytica a Facebook es obra de Trump


Las autoridades europeas y estadounidenses reclaman a Zuckerberg explicaciones sobre la fuga de datos
La Comisión Federal de Comercio de EE UU inicia una investigación y el Parlamento Europeo invita al presidente de la red social a comparecer.

Las autoridades europeas y estadounidense reclaman a Facebook explicaciones acerca de la utilización de datos de 50 millones de usuarios por parte de Cambridge Analytica, una consultora que asesoró la campaña presidencial de Donald Trump. El Parlamento británico y el europeo han llamado al presidente de la compañía, Mark Zuckerberg, a comparecer en sus hemiciclos para dar explicaciones. La Comisión Federal de Comercio de EE UU, por otra parte, también inquirió sobre el asunto, según informó la propia compañía. El vendaval político provocó un nuevo desplome de las acciones del gigante tecnológico.

La fuga masiva de datos de 50 millones de usuarios de Facebook que presuntamente la consultora Cambridge Analytica consiguió y utilizó de forma indebida para influir en la campaña electoral norteamericana en favor de Donald Trump está provocando un terremoto político a ambos lados del Atlántico.

En Reino Unido —donde la Comisión Electoral británica tiene una investigación en curso sobre el papel que Cambridge Analytica podría haber jugado en el resultado del referéndum sobre el Brexit—, el presidente del comité de asuntos digitales de la Cámara de los Comunes, el diputado Damian Collins, ha llamado este martes a declarar a Mark Zuckerberg. En la petición, que Collins le ha hecho llegar por carta al creador y presidente de Facebook, le pide que comparezca ante el comité para aportar “evidencia oral”. “Es hora de escuchar a un alto directivo de Facebook con la suficiente autoridad para ofrecer una explicación detallada sobre este catastrófico fallo de procedimiento”, dice en la carta, donde le insta a que sea él mismo quien proporcione la información “dado su compromiso al principio de este año por ‘arreglar’ Facebook”. En su escrito, Collins acusa a la red social de haber “subestimado los riesgos” y de haber proporcionado al comité “respuestas engañosas” al ser preguntados con anterioridad sobre la obtención, conservación y utilización de datos de sus usuarios. La carta establece el 26 de marzo como fecha límite para responder a la citación.

Poco después, se supo que también el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, había invitado al millonario empresario de Silicon Valley a dar explicaciones en el hemiciclo. “Facebook debe aclarar ante los representantes de 500 millones de europeos que su información personal no está siendo empleada para manipular la democracia”, ha dicho Tajani en su cuenta de Twitter.

En Estados Unidos, la Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés), la agencia reguladora encargada de la protección de los consumidores, ha avisado este martes a la compañía de que recibiría una carta esta semana con preguntas acerca del asunto Cambridge Analytica. Los fiscales generales de Massachusetts y New York se sumaron poco después pidiendo a Facebook información sobre la transferencia de datos de sus usuarios a la consultora política.

Rob Sherman, jefe adjunto del departamento de Privacidad de Facebook, ha declarado que la compañía “mantiene un fuerte compromiso con la protección de los datos de los usuarios”. “Apreciamos la oportunidad de responder a las preguntas que pueda tener la FTC”, ha añadido. Zuckerberg, fundador de la red social, y Sheryl Sandberg, su mano derecha, guardan silencio.

Facebook se limitó a publicar una declaración este martes en la que asegura que toda la compañía está “indignada” con este caso de fuga de datos, porque se sienten “engañados”. La compañía ha convocado una reunión de “emergencia” con sus empleados para analizar la situación. “Mark, Sheryl y sus equipos adoptarán las medidas apropiadas”, asegura la nota de prensa, “para proteger la información de los usuarios y dar los pasos que hagan falta para que sea así”.

Facebook descubrió hace tres años el desvío de datos, pero hasta el viernes pasado no suspendió las cuentas de Cambridge Analytica y se comprometió a asegurarse de que la firma no siguiese conservando la información personal que acumuló. Esta consultora fue fundada en EE UU por figuras clave en la campaña de Trump como Steve Bannon o el mecenas Robert Mercer.

El escándalo fue destapado el pasado fin de semana por The New York Times y The Observer. Según denunciaron ambos periódicos, los datos de los 50 millones de usuarios fueron recolectados a partir del consentimiento de unos 270.000 a compartir los suyos como parte de un programa académico. Ese permiso dio acceso a los datos de todos los perfiles vinculados con los autorizantes.

El lunes por la noche, se sumaron nuevos datos aportados por un reportaje de investigación con cámara oculta realizado por la cadena de televisión británica Channel 4. En una serie de encuentros concertados en Londres entre noviembre de 2017 y enero de 2018 con altos cargos de Cambridge Analytica, uno de los periodistas del canal se hizo pasar por un cliente potencial, un “conseguidor” que supuestamente quería que la consultora le ayudara a posicionar a sus candidatos en unas elecciones en Sri Lanka.

En la grabación emitida el lunes, se oía a su presidente, el británico Alexander Nix, hablar de métodos para desacreditar rivales que incluían el soborno (“ofrecerles un trato demasiado bueno para ser verdad, y asegurarse de que se graba en vídeo”, comenta) o la prostitución (“mandar chicas a la casa del candidato (…) creo que eso funciona muy bien”). Un representante de Cambridge Analytica aseguró que las conversaciones habían sido “tergiversadas” y que si mantienen ese tipo de charlas con clientes potenciales es “para intentar sonsacarles cualquier intención poco ética o
ilegal”. La noche de este lunes, Cambridge Analytica ha anunciado que Nix queda suspendido de su cargo hasta que se esclarezca el escándalo.

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