El peligro para Los Angeles de la falla de San Andrés

El tramo de la falla de San Andrés próximo a Los Ángeles podría generar un sismo de 7.5 en los próximos años
Un informe de USGS estima que una zona ubicada a 70 millas al noreste de la gran metrópoli californiana suele producir grandes sismos cada 100 años. Ya han pasado 160 desde la última vez.

Franja de la falla de San Andrés a la altura de Gorman donde se calcula que se pueda producir un nuevo sismo de gran magnitud en las próximas décadas. Temblor.net

LOS ÁNGELES, California.- La sección más próxima a Los Ángeles de la falla de San Andrés lleva más tiempo de lo normal sin generar gran terremoto, algo que se espera que ocurra en menos de tres décadas, según reveló un nuevo informe sismológico del Servicio Geológico de Estados Unidos.

Esta estimación está en la línea de otras anteriores referidas a partes más estudiadas de esta zona de fricción en el sur de California, aunque confirma lo expuesto que está el populoso condado de Los Ángeles a una catástrofe por un movimiento telúrico de gran magnitud.

El reporte publicado el pasado jueves se centró en estudiar el historial de temblores en el tramo llamado Big Bend en la conocida falla y que se ubica a la altura de la montaña Frazier, por donde atraviesa la autopista 5 cerca de Gorman, el denominado Tejon Pass.

El estudio de USGS ubica la posibilidad de un gran terremoto a unas 70 millas al noreste del centro de Los Ángeles, en una zona limítrofe entre los condados de Ventura, Kern y Los Ángeles.

“El intervalo medio entre terremotos en la montaña Frazier es alrededor de 100 años, y los intervalos individuales (los períodos entre temblor y temblor) varían de fases de 22 a 186 años […] La mayoría (un 66%) de los intervalos son más cortos del tiempo que ha pasado ya (160 años) desde el sismo de 1857”, explica el informe de USGS.
Para realizar esta investigación, los científicos escavaron más de 30 zanjas de varios metros de profundidad para entender la periodicidad e intensidad de los temblores producidos en ese tramo de San Andrés. Los sismólogos llegaron a la conclusión de que el próximo gran terremoto en esa área tendrá una magnitud de entre 7.3 y 7.5.

Fort Tejon: 1857

La última vez que se produjo un sismo con alta capacidad de destrucción en esa área fue el de Fort Tejon en 1857. En mediciones posteriores los científicos estimaron que aquel temblor fue de magnitud 7.9. Los reportes existentes indicaron que la sacudida duró entre uno y tres minutos, creó un desplazamiento de tierra de 30 pies (9 metros) y la ruptura de 225 millas (360 kilómetros) de la falla de San Andrés.

Ese temblor fue tan fuerte que, según el Centro de Datos Sísmicos del Sur de California (SCEDC) de Caltech, la corriente del río Kern cambió de sentido –río arriba- y salieron volando peces del lago Tulare que aparecieron muertos a millas de distancia. En aquella época la población era escasa en la región, lo mismo que las construcciones. Solamente se contabilizaron dos fallecimientos por el incidente.
De ocurrir un fenómeno similar en la actualidad, “la pérdida de vidas sería sustancial”, indicó SCEDC. Localidades como Wrightwood, Palmdale, Frazier Park y Talf, entre otras, se encuentran muy próximas a ese tramo de San Andrés.
Fort Tejon: 1857

El 11 de marzo de 1933 un terremeto de magnitud 6.4 sacudió la zona de Long Beach dejando 115 muertos y millones en daños materiales y pudo haber sido provocado por la extracción de petróleo en la región.

La última vez que se produjo un sismo con alta capacidad de destrucción en esa área fue el de Fort Tejon en 1857. En mediciones posteriores los científicos estimaron que aquel temblor fue de magnitud 7.9. Los reportes existentes indicaron que la sacudida duró entre uno y tres minutos, creó un desplazamiento de tierra de 30 pies (9 metros) y la ruptura de 225 millas (360 kilómetros) de la falla de San Andrés.

Ese temblor fue tan fuerte que, según el Centro de Datos Sísmicos del Sur de California (SCEDC) de Caltech, la corriente del río Kern cambió de sentido –río arriba- y salieron volando peces del lago Tulare que aparecieron muertos a millas de distancia. En aquella época la población era escasa en la región, lo mismo que las construcciones. Solamente se contabilizaron dos fallecimientos por el incidente.

De ocurrir un fenómeno similar en la actualidad, “la pérdida de vidas sería sustancial”, indicó SCEDC. Localidades como Wrightwood, Palmdale, Frazier Park y Talf, entre otras, se encuentran muy próximas a ese tramo de San Andrés.

Las fallas costeras

Otro estudio conocido este martes y publicado por el Instituto Oceanográfico Scripps en La Jolla concluyó que las fallas de Newport-Inglewood y Rose Canyon son parte del mismo sistema sísmico y podrían generan una sacudida simultánea, lo que tiene potencial de crear un temblor de magnitud 7.3 a 7.4.

Ambas fallas, ya conocidas, recorren la línea costera que va de San Diego a Los Ángeles. El temblor más conocido de los originados en esa zona sísmica fue el ocurrido en 1933 que tuvo una magnitud de 6.4 y ocasionó 115 muertos en Long Beach. La actividad de esas fallas, sin embargo, es considerada baja. En el norte se calcula que se han dado entre 3 y 5 rupturas en los últimos 11,000 años. En la parte sur, se sabe que hubo un temblor hace 400 años.


La falla de San Andrés está “cargada y lista” para un gran terremoto, asegura un experto
El director del Centro Sísmico del Sur de California, Thomas Jordan, asegura que la falla de San Andrés está preparada para liberar la energía que ha ido acumulando durante el último siglo, en el que ha estado demasiado tranquila.

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