BBK amenaza desplazar a Apple o Huawei


Se llama BBK y no es una caja vasca: es ya el segundo fabricante mundial de móviles
El desconocido conglomerado chino ha desplazado a Apple gracias a sus marcas Oppo, Vivo y OnePlus. Su fundador es el Amancio Ortega chino
Si alguien le habla de BBK, le sonará a una caja de ahorros vasca, pero nadie sospecharía que detrás de esas siglas está el conglomerado que silenciosamente se acaba de encaramar al segundo puesto de la fabricación mundial de móviles, desbancando a marcas como Apple o Huawei, y disputándole el trono a la mismísima Samsung. Y es que BBK Electronics Corporation es un gigante industrial chino que, a diferencia de sus rivales, no se gasta ni un euro en potenciar su imagen de grupo ni en publicidad corporativa. Prefiere pasar desapercibido y dejar que sean las marcas de sus móviles las que se hagan célebres entre los usuarios, aunque sean pocos los que conozcan que los smartphones Oppo, Vivo y OnePlus son fabricados por BBK.

Pese a que su mercado está casi localizado en Asia, con China e India como puntales, las ventas de Oppo y Vivo en todo el mundo se han disparado exponencialmente en los dos últimos años. En el primer trimestre del año, ambas marcas vendieron conjuntamente en todo el mundo 57 millones de móviles, lo que significa una cuota de mercado mundial del 15,9%, arrebatando a Apple (13,7%) por primera vez el trofeo del segundo mayor fabricante del mundo de smartphones, y amenazando el liderazgo de Samsung (20,7%), según las cifras de la consultora especializada Gartner.

Y es que mientras que el fabricante coreano vio declinar sus ventas un 3,1% interanualmente, las de Oppo se han duplicado y las de Vivo han crecido un 84,6%. Ya a finales de 2016, BBK había arrebatado a Huawei el tercer lugar del pódium como fabricante mundial, con unas ventas de 157,7 millones de móviles en todo el año, frente a los 132 millones que vendió la marca del P9. Y eso que en esas cifras no se incluyen los móviles de OnePlus.

¿Cuál es el secreto de este ascenso imparable? “Venden smartphones de alta gama a precios competitivos y equipados con características innovadoras. Oppo se aprovecha de su gran red de pequeñas tiendas físicas, en oposición a la venta online, y con sus smartphones centrados en una buena cámara y en la carga rápida, mientras que Vivo está creciendo mucho en mercados emergentes como India, Indonesia o Tailandia”, señala Anshul Gupta, analista jefe de Gartner.

Elevándose a cada paso

BBK nació en 1995, en una pequeña fábrica en la provincia de Guangdong, al sur de China, aprovechando la primera y tímida liberalización de la economía china. Su fundador fue Duan Yongping, que acababa de abandonar su puesto en una factoría estatal de tubos para televisores y decidió probar suerte en el incipiente mercado libre. Llamó a su empresa Bu Bu Gao, que significa “elevándose a cada paso”, y lo consiguió con su primer producto, Subor, una consola de videojuegos por cartuchos que imitaba descaradamente a la Nintendo de la época, pero a un precio muy inferior.

Un móvil de la marca Vivo.
Luego se dedicó a la fabricación CDs grabables con marcas como Memorex o Philco, y aparatos reproductores de DVD, Mp3 o televisores. Aquellos productos electrónicos básicos cada vez daban menos margen de beneficio, hasta el punto de que a mediados de la década de 2000, BBK estaba al borde de la quiebra.

En medio de esa crisis, apareció el primer iPhone, en 2007. Y, paradójicamente, el que es el mayor rival ahora de BBK en China le salvó entonces de la disolución. Sus principales socios pensaron darse una última oportunidad fabricando móviles. Utilizaron Oppo, una marca nacida en 2005 para reproductores, para vender sus primeros terminales (R819/R819T), muy elementales, hasta que en 2011 nació el Oppo Find Me, el primer teléfono inteligente propiamente dicho de BBK, que complementó su oferta con Vivo ese mismo año. OnePlus nacería en 2013, con una estrategia distinta de venta exclusivamente online.

Su éxito estaba basado en el boca a boca de las pequeñas tiendas repartidas por toda China. Hacían creer a sus modestos clientes que estaban comprando un iPhone a precio de ganga. Pero lo que entonces era un engaño comercial ahora se ha convertido casi en una realidad por la excelencia tecnológica de los móviles de BBK. No hay que olvidar que Oppo fue, con su modelo R5, el primer fabricante en retirar el jack de auriculares, mucho antes de que lo hiciera Apple. El Oppo R9 es ahora el terminal más vendido en China, desplazando al iPhone. Y Vivo fue el primero en llegar a
los 6GB de RAM con el Xplay 5. Y, pese a su menor precio, los Oppo de alta gama superan ampliamente a los iPhone en velocidades de carga, memoria y vida de la batería.

BBK nació en 1995 pero no fabricó móviles hasta 2007.

Duan Yongping, el fundador anónimo

Y si BBK es una perfecta desconocida para el gran público –apenas tiene una rudimentaria página web, en la que no da cuenta de ninguna cifra de negocio-, más anónimo aún es su fundador, Duan Yongping, de 56 años. Como si fuera un Amancio Ortega chino, huye de las cámaras y la publicidad, y, hasta hace unos meses, no había concedido ninguna entrevista a un medio extranjero. Pese a ser uno de los mayores multimillonarios chinos, vive en su mansión de California, junto a su mujer y sus hijos, y no le gustan las presentaciones multitudinarias a los que nos tienen
acostumbrados los directivos de las grandes marcas como Apple, Samsung o Huawei. De hecho, rara vez participa físicamente en los consejos de administración.

En la única entrevista concedida, Yongping reconocía a Bloomberg que ha mantenido algún encuentro con Tim Cook, el consejero delegado de Apple, por el que muestra una gran admiración. No obstante, asegura que el error de la marca de la manzana en China ha sido su soberbia de no saber adaptarse a un país con una gran mayoría de consumidores humildes, manteniendo su política de altos precios.

El señorío de BBK en China es absoluto. Vendió 147 millones de móviles en 2016, frente a los 76,6 millones de Huawei o los 44,5 millones de Apple. Por el momento, solo venden en Asia y, muy residualmente, en Oriente Medio, África, Latinoamérica y Australia. Tiene pendiente el desembarco en Europa, donde solo se comercializa por canales online. Si finalmente se decide a apostar por otros mercados, puede hacer que se materialice la profecía de Napoleón en el mundo de los smartphones: Cuando China despierte el mundo temblará

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