Los 20 falsos mitos del verano

Infinidad de mitos en torno a la presencia del verano existen en la actualidad, veamos…
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Si viste el capítulo de Friends en el que a Mónica le pica una medusa y Chendler se ve obligado a orinar sobre la picadura, o si has oído por ahí que esta práctica es útil, debes saber que no es cierto. Así lo asegura el dermatólogo Jerónimo Escudero, jefe de sección de Dermatología del Hospital Valme de Sevilla: “Antes, en el campo se orinaba sobre las heridas de las manos, porque la urea hidrata y ayuda alisar la queratina, pero no debe utilizarse para las picaduras de las medusas, porque no sirve de nada”. Así que, ya sabes, si tienes la mala suerte de topar con una medusa, no hagas cosas raras y sigue estas pautas que nos da el doctor Escudero:
- Cuando te pica una medusa, en la piel se quedan adheridas las células urticantes que utilizan para defenderse. Si es posible, se deben eliminar estos restos con unas pinzas, y así aliviar el picor y ardor.
- Bajo ningún concepto laves la picadura con agua dulce, eso podría romper las células urticantes que aún no hayan picado, y picarán.
- Lava la picadura con vinagre. Y si no lo tienes a mano, opta por agua de mar o suero fisiológico. Así lograrás que las células urticantes desaparezcan
2. Sólo puedes sufrir golpe de calor si estás al sol
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Un golpe de calor se puede producir en cualquier lugar que tenga una temperatura elevada; si además estamos al sol, podemos sufrir quemaduras y una deshidratación todavía más grande, pero el principal enemigo es el calor. La razón es que “provoca una gran vasodilatación que hace que la sangre se distribuya por toda la piel y deje de regar suficientemente a órganos tan importantes como el cerebro o el corazón”, explica el doctor Manuel Valenzuela, médico gastroenterólogo y presidente de la Fundación Española del Aparato Digestivo.
Por eso, si se da el caso, lo más importante es alejarse de la fuente de calor, bajar la temperatura del cuerpo poco a poco, y rehidratarse. “La mejor solución es un baño en agua templada, a 37 grados, e irla enfriando poco a poco, porque un cambio brusco de temperatura podría parar el corazón”, explica el doctor Valenzuela.
3. Una bebida estimulante es lo mejor para reponerse del ejercicio
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Siempre que hagas ejercicio lleva contigo una bebida isotónica, y en verano con más motivo porque “las altas temperaturas hacen que se sude más y se pierda una cantidad mayor de agua y sales, lo que puede provocar una caída de tensión, que no es importante si el ejercicio que se hace es moderado; pero si es extenuante podría desembocar en un desvanecimiento. Y evitarlo es tan sencillo como tomar una de estas bebidas”, explica el doctor Julián Villacastín, jefe de la Unidad de Arritmias del Instituto Cardiovascular del Hospital Clínico de Madrid.
Sin embargo, si optamos por las bebidas estimulantes nos hacemos un flaco favor porque “hacen que el corazón se pueda acelerar, favorecen las taquicardias, y si uno no está acostumbrado o existen problemas de corazón son una fuente de problemas”, concluye el experto.
4. Si tienes muchos lunares no debes tomar el sol
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Las exposición al sol puede hacer que se multipliquen los lunares, pero esto no significa que tengas que evitar al astro rey, simplemente debes acudir al dermatólogo de vez en cuando para que les eche un ojo y te diga si hay alguno que pueda presentar problemas. Si eres curioso y te interesa aprender a revisar tus lunares, sigue este ABCD:
- Asimetría: si trazas una línea en la mitad y los dos trozos no son iguales, hay que hacérselo mirar.
- Bordes: si son irregulares y tienen picos, malo.
- Color: si es uniforme estupendo. Si hay más de un color en un mismo lunar, no es buen síntoma.
- Diámetro: si es superior a 6mm hay que mirarlos más.
5. El bronceado es síntoma de que la piel está protegida
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A menudo se oye eso de “si estás moreno el sol no te daña”, o “date unos rayos UVA y así cuando tomes el sol ya no te quemas”. Nada más lejos de la realidad. Está claro que lo peor que le puede pasar a la piel es quemarse, pero “el bronceado es en realidad el resultado de un daño en la piel”, asegura el doctor Julián Conejo-Mir, presidente de Honor de la Academia Española de Dermatología y jefe de Servicio del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla. Por eso, es errónea la idea de darse rayos para luego no quemarse, porque en la cabina también te puede quemar, y en segundo, daña la piel de todas formas.
Fuente: Men’s Health, Noticias Hispanas