La impactante y violenta cuarta temporada de Better Call Saul


‘Better Call Saul’, dos series por el precio de una
Alcanza su cuarta temporada con una violencia creciente que la acerca a ‘Breaking Bad’

Tanto Vince Gilligan con Peter Gould son personas modestas, aunque les sobren razones para la arrogancia. El primero creó el universo televisivo de Breaking Bad y el segundo ha tomado el relevo en su precuela, Better Call Saul. A ellos se une un Bob Odenkirk de natural callado, aunque su alter ego Jimmy McGill, o el futuro Saul Goodman, no callen en la serie. Por eso, cuando a su paso por la reciente Comic-Con de San Diego los tres coinciden al decir que la cuarta temporada de Better Call Saul —que hoy estrena Movistar Series a las 23.20— es la mejor, hay que escucharles.

“Ahora estamos seguros de lo que hacemos. Hemos encontrado nuestro ritmo”, afirma el actor a EL PAÍS, contento de un papel que le permite hacer “pura comedia durante 10 minutos seguidos de un momento personal o de violencia extrema”.

Los tres coinciden en que al principio pesaba sobre ellos la amplia sombra de Breaking Bad. Ahora es su cómplice. “Cuanto más se asienta la serie, más interacción vas encontrando entre ambos mundos. Son dos series por el precio de una”, tercia Gilligan.

Miden sus palabras, cuidando no adelantar cuándo y cómo se producirá la metamorfosis de Jimmy en Saul. “Jimmy McGill parece llevar el mismo camino al abismo de Walter White pero, ¿quién sabe? Quizá para él sí exista la redención”, comenta Gilligan. No será en los próximos 10 episodios, en los que Odenkirk adelanta que habrá más violencia. El protagonista deberá lidiar con “el impacto” de la marcha de un personaje principal, mientras que sus esperanzas están puestas en Kim (interpretada por Rhea Seehorn), único punto de anclaje antes de caer en el vacío moral de Saul.

Sobre las futuras presencias procedentes del mundo de Breaking Bad, los tres apenas sueltan prenda. Eso sí, no será Jesse Pinkman, encarnado por Aaron Paul en la serie madre. “Better Call Saul tiene lugar cinco o seis años antes de Breaking Bad y por muy buen actor que sea Aaron Paul, no puede interpretar a un adolescente”, se ríe Gilligan. Tampoco Walter White (Bryan Cranston), que, aseguran, regresará, pero no como una anécdota, sino “como se merece”.

Los responsables de la producción llaman la atención de los telespectadores sobre el noveno capítulo de esta temporada. Dirigido por Gilligan, Gould asegura que será una joya. Y avanzan que una estrella hispana, cuyo nombre no precisan, se sumará al reparto a mitad de temporada. “Es un actor fantástico, con mucha fuerza, que interpretará a alguien mencionado antes en Breaking Bad pero al que nunca hemos visto”, comenta Odenkirk.

A estas alturas la sala de guionistas de Better Call Saul se parece al estudio donde trabaja George R.R. Martin, creador del universo de Juego de tronos. Un tablero de corcho contiene los nombres de los personajes: los mencionados, los muertos, los vivos, los olvidados… Todos han pasado por ahí para tenerlos muy presentes.

Gould prevé que los seguidores de Breaking Bad estarán muy contentos esta temporada. “Contamos con personajes que nunca pensaron que volverían a ver”. Pero sin ninguna confirmación.

Lo único que está claro es que habrá pocas las escenas de juicio en esta ficción sobre un abogado que está en todas partes menos en los tribunales. Y que la violencia llegará a los niveles de Breaking Bad. “Es más violenta porque los personajes nos importan más”, dice Gould.

RECUERDOS DE UN ACTOR
El actor Bob Odenkirk recuerda a la perfección el momento en el que pasó a formar parte del universo de Breaking Bad. Fue al final de la segunda temporada. Le llamaron para tres episodios y solo pudo rodar esos tres por su compromiso previo con Cómo conocí a vuestra madre. También recuerda que cuando se presentó a las pruebas le dieron tal cantidad de texto que le pareció una locura. Y no podía cambiar una palabra. Pero así conoció a Saul Goodman, rodando ese primer anuncio con el que su personaje debutaba en Breaking Bad. “Hasta entonces, solo había hecho comedia”, dice. “Pensé que me despedirían en cuanto se dieran cuenta, pero como nadie veía la serie no me importó”, se ríe. 92 episodios más tarde, ahí sigue, candidato al Emmy tres veces por ese papel.

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *