La huella de Octavio Paz 20 años después de su muerte

20 años sin Octavio Paz
Recomendamos cinco de las mayores obras del único Nobel mexicano de literatura

Poeta, ensayista, traductor, diplomático, crítico de arte y política, fue el prototipo de la figura del intelectual del siglo XX. El único premio Nobel de literatura (1990) mexicano, fallecido en 1998, dejó una fuerte huella en la escena cultural. Más allá de su obra poética y ensayística, Octavio Paz lideró toda una corriente de pensamiento a través de revistas, puestos políticos y académicos que le convirtieron en una de las figuras clave de la cultura en español. A 20 años de su fallecimiento, EL PAÍS recomienda cinco de sus mayores obras.

El laberinto de la soledad (1950). “En un sentido estricto, el mundo moderno no tiene ya ideas. Por tal razón, el mexicano se sitúa ante su realidad como todos los hombres modernos: a solas”. Su obra más popular es este ensayo sobre la identidad mexicana buceando en las cuevas de la antropología, el psicoanálisis y los mitos mexicas.

Piedra de sol (1957). 584 endecasílabos girando sobre la fragilidad de las relaciones humanas, el deseo y el amor. “Amar es combatir, es abrir puertas, / dejar de ser fantasma con un número /a perpetua cadena condenado / por un amo sin rostro; / el mundo cambia / si dos se miran y se reconocen”.

Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de la fe (1982). “Sor Juana Inés de la Cruz fue un espíritu libre y ávido de conocimiento. El ensayo que le dedicó Octavio Paz es, probablemente, el mejor libro de crítica literaria surgido de América Latina”, escribió Mario Vargas Llosa sobre el trabajo de Paz sobre ese milagro del barroco que fue la monja mexicana convertida en una de las mayores poetas el Siglo de Oro.

El arco y la lira (1956). El primero de sus trabajos ensayísticos en torno a la poesía y su relación con otras disciplinas artísticas. “Una tela, una escultura, una danza son, a su manera, poemas. Y esa manera no es muy distinta de la del poema hecho de palabras. La diversidad de las artes no impide su unidad. Más bien la subraya”.

Águila o sol (1949-1959). Entre la prosa y la poesía, esta recopilación de textos recoge desde los destellos surrealistas del primer Paz, el mundo precolombino o las alegorías mitológicas. “Tengo prisa por estar. Corro tras de mí, tras de mi sitio, tras de mi hueco. ¿Quién me ha reservado este sitio? ¿Cómo se llama mi fatalidad?”

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