La entrega de los premios Princesa de Asturias y Cataluña


Los reyes Felipe y Letizia junto a Javier Fernández, al inicio de la ceremonia de los premios Princesa de Asturias.

El Rey: “España resolverá el inaceptable intento de secesión por medio de la Constitución”
El jefe del Estado afirma en Oviedo que “Cataluña es y será parte esencial de la España del siglo XXI”

En un momento máxima emergencia política el Rey ha vuelto a referirse a la crisis de Estado planteada con el órdago independentista de Cataluña. En el discurso pronunciado este viernes en Oviedo, con motivo de los Premios Princesa de Asturias, Felipe VI ha señalado que España afronta “un inaceptable intento de secesión en una parte de su territorio nacional, y lo resolverá por medio de sus legítimas instituciones democráticas”. “Dentro”, ha subrayado, “del respeto a nuestra Constitución y ateniéndose a los valores y principios de la democracia parlamentaria en la
que vivimos desde hace ya 39 años”.

El jefe del Estado, en un discurso muy aplaudido por los asistentes a la ceremonia de los galardones, ha defendido el sistema de vida de los españoles emanado de la Constitución “sumando aportaciones de todos”, lo que fue posible “gracias a una España cimentada en el deseo sincero de convivencia y de entendimiento; en el respecto de las normas y las reglas de la democracia”. “Una España”, ha remarcado, “en la que todos sus ciudadanos”, más allá de sus ideas y sus orígenes, “tuviesen la oportunidad de encontrar su lugar en paz y libertad”.

Un país, ha continuado, abierto y solidario en el que reconocerse todos y en el que los pueblos que lo integran “viesen protegidas, reconocidas y respetadas sus lenguas, sus culturas y sus instituciones”, formando “un patrimonio común que sin duda nos enriquece y nos identifica”

En clara referencia al abismo social que ha abierto en Cataluña el propósito del Govern de declarar la independencia fuera del ordenamiento jurídico y la legalidad, el Rey ha afirmado que “ningún proyecto de futuro puede construirse basándose en romper la convivencia democrática”. “Ningún proyecto de progreso y libertad se sustenta en la desafección, ni en la división –siempre dolorosa y desgarradora– de la sociedad, de las familias y de los amigos; y ningún proyecto puede conducir al aislamiento o al empobrecimiento de un pueblo”, ha agregado.

En tono muy firme, el jefe del Estado ha asegurado que “la España del XXI, de la que Cataluña es y será una parte esencial, debe basarse en una suma leal y solidaria de esfuerzos y sentimientos, de afectos y proyectos” y dentro de “la gran realidad que es Europa”.
La crisis catalana no solo ha dominado el discurso del Rey, sino la edición de los Premios Princesa de Asturias de 2017. Cataluña ha sido el nombre más pronunciado en todos los corrillos en su jornada culminante este viernes. Y un guarismo: 155. En un clima de zozobra política por la extrema situación creada en Cataluña, con la inminente aplicación del precepto de la Constitución para frenar la insurrección independentista y con el aliento de la Unión Europea, el Rey ha pronunciado su segundo discurso en pocos días centrado en la extraordinaria situación política.

Desde su proclamación, el jefe del Estado se ha referido a Cataluña en todos los discursos de los Premios Princesa de Asturias, pero en ninguna de estas ocasiones la situación era tan complicada como la actual. El Rey ha finalizado su discurso con una reivindicación de los principios democráticos “en estos tiempos duros y difíciles que vivimos”. “Son tiempos para la responsabilidad. Nuestros ciudadanos lo merecen”.

Durante su intervención, Felipe VI también ha destacado la importancia del proyecto europeo, en un momento en el que se cumplen 60 años de la firma del Tratado de Roma, “que ha hecho posible el periodo más largo de paz de la Europa moderna y ha impulsado sus mejores valores” y “el mayor avance en paz, desarrollo y cohesión social”. La Unión Europea, confrontó, “representa la firmeza democrática frente al fanatismo. La libertad frente a la tiranía; la convivencia frente a la discordia; la cultura frente a la ignorancia”.

Pero advirtió de los peligros que el horizonte depara a la Unión Europea. El proyecto europeo “afronta hoy nuevos y serios desafíos”, que, alentó, “no pueden alterar nuestra adhesión” a un proceso que ha traído el mejor período “alcanzado nunca por un grupo de países unidos”.


El Rey dirigió estas reflexiones a tres notables representantes comunitarios: el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker; el del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, y el del Consejo Europeo, Donald Tusk, quienes acudieron a recoger el Premio Princesa de Asturias a la Convivencia, que en esta ocasión ha sido otorgado a la Unión Europea. Además, en el acto se encontraba el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy acompañada por tres ministros de su Gobierno: Alfonso Dastis, Íñigo Méndez de Vigo e Isabel García Tejerina, titulares de Exteriores,
Educación y Agricultura. Les acompañaba la presidenta del Congreso, Ana Pastor.

La presencia de los tres líderes comunitarios suponía un espaldarazo a España y su cohesión territorial frente a la amenaza separatista. Así fue interpretado por el Rey, que dijo que simbolizaba “el compromiso, el apoyo y la solidaridad de las instituciones europeas con España”. “Con nuestro sistema constitucional y con nuestro Estado social y democrático de derecho”, añadió. Y así lo percibieron también los asistentes al acto, que les obsequiaron con los más sonoros aplausos.

Además de la Unión Europea fueron distinguidos el Grupo LIGO (Investigación Científica), Adam Zagajewski (Letras), Karen Amstrong (Ciencias Sociales), All Blacks (Deportes), la Hispanic Society of America (Cooperación Internacional), Les Luthiers (Comunicación y Humanidades) y William Kentridge (Artes).

La edición de 2017 de los Premios Princesa de Asturias han sido las más marcada por política de su trayectoria. La escalada separatista de Cataluña y los sucesivos desplantes del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, a los requerimientos del Gobierno para dilucidar si había proclamado la independencia o no, estaban en todas las conversaciones de los asistentes a los diversos actos celebrados ayer en los salones del hotel Reconquista de Oviedo. La presencia de autoridades comunitarias claves en el esfuerzo de España para frenar el embate y la visita del presidente del Gobierno potenciaron la sensación de que allí se estaba dilucidando algo más que una entrega de galardones.

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