Otro conflicto de intereses de Trump, el de la familia Kushner


Nicole Kushner Meyer, tercera por la izquierda, en el acto del grupo Kushner en Pekín

Los Kushner utilizan su cercanía a Trump para atraer a inversores chinos
La familia se disculpa por mencionar al yerno y asesor del presidente en un evento en Pekín sobre facilidades migratorias para
empresarios
En Estados Unidos, Donald Trump amenaza con restringir la concesión de visados a extranjeros. Pero en China, la familia de Jared
Kushner, yerno y uno de los asesores principales del presidente, corteja a empresarios para que opten al programa que facilita
visados a cambio de inversiones en EE UU. Y Kushner Companies, la empresa inmobiliaria de la familia y que dirigía Jared hasta
enero, lo hace ensalzando su cercanía a Trump.

“En 2008, mi hermano Jared Kushner se unió a la compañía familiar como consejero delegado, y recientemente se mudó a Washington
para integrar la administración”, dijo Nicole Kushner Meyer en un evento el sábado en Pekín, ideado para atraer financiación
para una promoción de edificios en Nueva Jersey.

El episodio exhibe las posibles incoherencias entre el discurso político de Trump y los intereses empresariales de su entorno.
Y, como en el caso de Trump y sus hijos, evidencia de nuevo la fina línea entre la política y los negocios. Kushner movilizó en
el pasado, para un edificio de Trump, a fondos chinos a través del polémico programa de visados EB-5, que legaliza la presencia
en suelo estadounidense de quienes aporten más de medio millón de dólares a determinados sectores de la economía. Kushner ahora
es un actor clave en la relación diplomática con Pekín.

Trump amplió plan de visas ofrecido en China por la familia de su yerno Jared Kushner, contradiciendo sus propios decretos.

La ley estadounidense prohíbe a los trabajadores públicos beneficiarse de su puesto en el gobierno. El equipo de abogados de
Kushner asegura que no participará en ninguna decisión sobre el programa de visados a extranjeros. Al entrar en la Casa Blanca,
puso su participación en el proyecto de Nueva Jersey en un fondo fideicomiso junto a otras 200 entidades. Pero se mantiene como
beneficiario indirecto de la mayoría de sus negocios. Él y su esposa Ivanka Trump, hija del presidente y que también trabaja en
la Casa Blanca, poseen un patrimonio de 741 millones de dólares.

Delincuentes de cuello y corbata.

En el evento en Pekín, no hubo ninguna referencia directa a Trump, pero sí implícitas. La fotografía del presidente aparecía en
una de las diapositivas de la presentación sobre las personas clave en el programa de visados. Y la documentación subrayaba la
condición de “celebridad” de los Kushner, según una periodista del diario The Washington Post que estuvo en la sala.

El acto en un hotel de lujo en Pekín —titulado “Invierte 500.000 dólares y emigra a Estados Unidos”— ha desatado una polémica en
EE UU que ha forzado a Kushner Companies a disculparse. La compañía aseguró este lunes que la mención al yerno de Trump en la
presentación no era un “intento de atraer inversores” a su proyecto en Nueva Jersey. “La señora Meyer quería dejar claro que su
hermano salió de la compañía en enero y que no tiene nada que ver con este proyecto”, alegó en un comunicado.

Periodistas de los diarios estadounidenses The New York Times y The Washington Post fueron expulsados de un acto de promoción de
inversiones de la familia Kushner en Pekín, que se había anunciado como público, según denunciaron a través de Twitter.

Preguntado por el evento en China, el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, aseguró que Kushner cumplió con las normativas
éticas al entrar en el gobierno y que no tiene ninguna relación con ese proyecto inmobiliario. Respecto a los visados EB-5, el
portavoz dijo que Trump y el Congreso están analizando el conjunto del sistema de visados para determinar si cumplen su
“propósito”.

Licencias a Ivanka Trump

La controversia llega poco más de un mes después de que las actividades del entorno del presidente estadounidense ya levantaran
sospechas en China: Ivanka Trump logró que se le concedieran dos licencias comerciales en el país el mismo día que su padre
cenaba con su homólogo chino, Xi Jinping, en Florida.

Kushner Companies, con intereses en China, quiere construir un nuevo edificio, One Journal Square, en Nueva Jersey. Y aspira a
que en torno al 15,4% del total del coste, o cerca de 150 millones de dólares, lo aporten inversores extranjeros. Estos
inversores podrán acogerse al programa de visados EB-5, que es muy criticado en el Congreso y que se considera que facilita el
fraude.

A simple vista, un emparejamiento ideal. El EB-5 es muy popular entre los millonarios chinos, que encuentran en él una vía de
asentarse en EE UU.

Pero no es tan popular entre el Gobierno chino, que lo percibe como una vía para la fuga de capitales y de posibles evasores de
la justicia. Precisamente, Pekín acaba de divulgar una lista de 22 acusados de corrupción en paradero desconocido, de los que
casi la mitad —diez— viven en EE UU, un país que carece de acuerdo de extradición con China.

El sábado acudieron varias decenas de posibles interesados a la presentación en Pekín, organizada por la firma china Qiaowai,
especializada en poner en contacto a inversores chinos con empresas estadounidenses. Periodistas de los diarios The New York
Times y The Washington Post fueron invitados a abandonar el acto, anunciado públicamente, después de que los encargados de
prensa les comunicaran que la suya “no es el tipo de cobertura que queremos”.

Aunque los organizadores no permitieron a la prensa hablar con los asistentes, el Post cita a uno de los participantes, el
inversor chino Wang Yun, quien reconocía que los lazos familiares de los Kushner con Trump formaban parte del interés del
proyecto. “Aunque sea un proyecto de la familia del yerno, por supuesto está vinculado”, declaraba.

La escena se repetía al día siguiente en Shanghái. En esta ocasión no se permitió la presencia en la sala de periodistas
extranjeros. La gira promocional, según la página web de Qiaowai, tenía previsto continuar por Cantón, Shenzhen y Wuhan, tres de
las grandes ciudades chinas más prósperas.

Si no es conflicto de intereses y favoritismo hacia la familia del presidente, ¿cómo se llama entonces?


Nombrado asesor del presidente para cuidar de sus negocios, los de su hija y los de los Kushner.

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