La fortuna de Trump se derrumba

La fortuna de Donald Trump cae en 100 millones de dólares en un año

Trump no está obligado a informar sobre sus activos financieros
El millonario patrimonio de los altos cargos de Trump
En mayo de 2016, cuando estaba a punto de ganar las Primarias republicanas, Donald Trump dijo estar dispuesto a vender uno de sus edificios para sacar mil millones de dólares con los que financiar su campaña.

Bloomberg desmonta el mito empresarial de Trump.

El problema es que Trump no tiene ningún edificio que valga 1.000 millones de dólares (940 millones de euros). Y, además, su patrimonio ha caído en 100 millones de dólares (93,9 millones de euros) en el último año, según una estimación de la agencia de noticias financiera Bloomberg, propiedad, a su vez, de otro multimillonario con ambiciones presidenciales, el ex alcalde de Nueva York, Mike Bloomberg.

La razón de la disminución del patrimonio del presidente de EEUU, que sigue controlando sus negocios y es informado de forma regular por su hijo, Donald, acerca de la marcha de sus inversiones, se debe a la evolución del mercado inmobiliario neoyorkino, donde, según Bloomberg, una oleada de nuevos rascacielos ha inundado el mercado con mejores ofertas para acoger oficinas y viviendas que las que tienen las torres de Trump. En otras palabras: las torres de Trump son como su avión privado: viejas.

Sus edificios son como su avión; viejos

Trump tiene dos rascacielos en Nueva York: la archifamosa Torre Trump, en la que vivía hasta mudarse a la Casa Blanca, y el edificio del número 40 de Wall Street. Aparte, posee el 30% del rascacielos de 1.290 de la Avenida de las Américas, popularmente conocida como la Sexta Avenida de Nueva York. Solo el valor de la Torre Trump y el del número 40 de Wall Street han caído más de un 40% en el último año, según Bloomberg. Otros activos del presidente de EEUU han subido de valor.

El caso más evidente es el de Mar-a-Lago, su club privado en Florida, calificado como la Casa Blanca de invierno por la propensión del presidente a irse allí a jugar al golf los fines de semana. A 12 de junio, Trump había jugado al golf 17 veces. En el mismo periodo de tiempo, Obama lo había hecho cinco. Y George W. Bush, ninguna. En cuanto al valor de la marca Trump, Bloomberg estima que sigue siendo esencialmente el mismo.

El presidente de EEUU ha aumentado su liquidez por la venta de apartamentos cartera y de la totalidad de su cartera de acciones, y también se ha beneficiado de su controvertido hotel de Washington, que le ha valido al menos dos denuncias ante los tribunales de quienes consideran que abre la puerta a posibles sobornos por parte de funcionarios extranjeros que pernoctan en él y que también es una operación que practica competencia desleal contra otros establecimientos en la capital de EEUU ya que se beneficia de su asociación al jefe de Estado y del Gobierno. Trump también ha reducido su deuda en un 13%, hasta los 550 millones de dólares (517 millones de euros).

Sus principales acreedores son el banco alemán Deutsche Bank (al que debe más de 300 millones de dólares) y la pequeña boutique estadounidense especializada en créditos a constructoras Ladder Capital. Los grandes bancos de EEUU no prestan a Trump desde que éste cayó en una oleada de suspensiones de pagos en los noventa.

Esa presencia de Trump en ese club de campo lo ha transformado en un centro de actividad de todos los lobbyistas que quieren algún favor del presidente, que pasa tanto tiempo allí que, según el comentarista republicano neoconservador (y, por tanto, enemigo de Trump) Max Boot, “cualquier servicio de inteligencia que no tenga espías en Mar-a-Lago es culpable de incompetencia grave”.

Cuando Trump asumió la presidencia, Mar-a-Lago duplicó las cuotas de sus nuevos miembros, hasta dejarlas en 200.000 dólares (188.000 euros). El presidente de EEUU no ha respondido esta vez a la valoración de Bloomberg. El año pasado, cuando la agencia de noticias hizo su estimación anual del patrimonio del entonces candidato, Trump dijo que la conclusión era “una estupidez” porque él era mucho más rico.

Cuando entró en política, en 2015, Trump dijo que su fortuna ascendía a 8.700 millones de dólares (8.200 millones de euros). El año pasado, elevó esa cantidad a “más de 10.000 millones” (9.400 millones de euros). Parte de las discrepancias se deben a que Trump considera que su marca -o sea, su nombre- vale 3.300 millones de dólares (3.100 millones de euros), mientras que Bloomberg, basándose en documentos públicos de las transacciones llevadas a cabo por el presidente de EEUU, reduce esa cifra en un 99,94%, hasta los 35 millones de dólares (33 millones de euros).

Bloomberg demuestra que la fortuna de Trump no es tal. Le conoce sus trucos y estafas al dedillo.

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