Francia apuesta por la energía atómica


Un informe encargado por el Gobierno francés recomienda a París construir seis nuevos reactores nucleares

Francia tendría que dotarse de seis nuevos reactores nucleares de tipo EPR, como el que se construye en Normandía, para que el sector atómico del país mantenga su competitividad y siga siendo puntero, según los autores de un informe encargado por el Gobierno galo.

El primero tendría que empezar a levantarse en 2025 para una entrada en servicio en 2035, el segundo dos años después y los siguientes a continuación con el mismo ritmo, según las conclusiones de Yannick d’Escatha y Laurent Collet-Billon, autores del estudio, que fueron reveladas el jueves por “Les Echos”.

D’Escatha, antiguo administrador general del Comisariado de la Energía Atómica (CEA) y Collet-Billon, que fue hasta el pasado año delegado general del armamento, insisten en que no se pueden dejar de construir centrales atómicas si se quiere conservar las competencias industriales, dar perspectivas a los trabajadores y garantizar su relevo.

El contenido del documento se filtró a la prensa dos días después de que estallara una crisis política por la dimisión del ministro de la Transición Ecológica, Nicolas Hulot, desencantado por su incapacidad para hacer valer sus posiciones, por ejemplo, para reducir el peso de la energía nuclear en Francia.

Hulot y el responsable de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, habían sido los que encargaron la pasada primavera el informe para abordar la cuestión del “mantenimiento de las capacidades industriales del sector nuclear con vistas a potenciales nuevas construcciones de reactores”.

Apuesta gala por la energía atómica
Alrededor del 75 % de la electricidad generada en Francia procede de los 58 reactores nucleares que hay en 19 centrales repartidas por el país.

La eléctrica estatal EDF está construyendo uno nuevo, dotado con tecnología EPR, en Flamanville (región de Normandía) que acumula numerosos retrasos y cuyo costo se evalúa ahora en 10.900 millones de euros. Esta cifra triplica la que se había contemplado al lanzamiento del proyecto, cuando se previó que costaría 3.300 millones.

Le Maire señaló hoy, en declaraciones a “Radio Classique” que antes de plantearse la construcción de nuevos reactores atómicos, primero hay que esperar a que el de Flamanville esté acabado.

Además, aunque afirmó que la nuclear es una energía “competitiva”, que no emite gases de efecto invernadero y da trabajo a “cientos de miles de asalariados franceses”, insistió en que la decisión corresponde al presidente de la República y al primer ministro.

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