El deporte estadounidense contra pasaje racista del himno nacional

 Colin Kaepernick, quaterback de los San Francisco 49ers, empezó su protesta durante la pretemporada de fútbol americano.

Es uno de los himnos nacionales más famosos y sin embargo parece que no mucha gente conoce bien su contenido.

Ahora, con la controversia generada por la decisión del jugador de fútbol americano Colin Kaepernick de no levantarse mientras suena el himno de Estados Unidos en protesta “por el trato que reciben los negros en EE.UU.”, se inició un debate sobre la canción en sí.

El jugador de los San Francisco 49ers. repitió su ritual este lunes durante el partido que cerró la fecha inaugural de la temporada de la Liga Profesional de Fútbol Americano (NFL, por sus siglas en inglés), fin de semana en el que se multiplicaron las escenas de protesta durante el himno.

La futbolista Megan Rapinoe, campeona del mundo con Estados Unidos, también se sumó a la causa de Kaerpernick en un partido con su club, el Seattle Reign.

En otros deportes también se ha visto la misma imagen, de rodilla en suelo y cabeza inclinada.

Algunos opinan que la letra es racista y justifica la esclavitud. Otros dicen que esta es una lectura exagerada.

Pero ¿qué dice exactamente el himno?

Poema del siglo XIX

La letra de The Star-Spangled Banner (“La bandera tachonada de estrellas”) corresponde al poema “Defensa del Fuerte McHenry” escrito en 1814 por el abogado Francis Scott Key, quien fue testigo del bombardeo británico del Fuerte McHenry en Baltimore, durante la Guerra de 1812.

 La controversia por los gestos de protesta ha hecho que se preste más atención al inicio de la temporada oficial de la NFL.

Como himno, no cuenta con apoyo unánime.

Desde que en 1931 fuera oficialmente designado como himno nacional de Estados Unidos, se ha criticado que el lenguaje es extraño, la letra no se recuerda fácilmente y resulta difícil de cantar.

Pero las críticas de estos días no se refieren a su estilo como obra lírica.

El himno se conoce sobre todo por su primera parte, que suele ser la única que se canta.

Sin embargo, el poema tiene cuatro fragmentos.

El tercero es el más conflictivo y es el que ahora se ha convertido en centro de la discusión.

En él aparece el siguiente verso: “Ningún refugio salvará a los mercenarios y esclavos del terror de la huida o la oscuridad de la tumba”.

Este a menudo se interpreta como una celebración de las muertes de esclavos que combatieron en el lado británico.

 Raro es el aficionado deportivo, especialmente aquel que haya seguido de cerca las Olimpiadas de Río de Janeiro 2016 en las que Estados Unidos lideró el medallero, que no haya escuchado el himno nacional estadounidense alguna vez.

El ejército británico ofreció a los esclavos libertad si se unían a su causa durante la guerra.

Aquellos que aceptaron unirse a las filas británicas formaron el cuerpo de Marines Coloniales.

“Una canción racista y esclavista”

En un artículo publicado en The Root, el profesor de Ciencia Política Jason Johnson define el himno como “una de las canciones más racistas, a favor de la esclavitud y contra los negros”.

Para Johnson, Key era un aristócrata que no se oponía a la esclavitud y consideraba a los negros como seres inferiores.

Otras voces agregan que es una canción militarista, quizá apropiada para el siglo XIX y para tiempos de guerra pero ponen en duda que ahora sea adecuada.

 Los gestos de protesta durante el himno de EE.UU. no se limitan a la actualidad. Los atletas Tommie Smith y John Carlos levantaron sus puños durante la ceremonia de entrega de medallas de los Juegos Olímpicos de México 1968.

Y algunos otros añaden que el hecho de que esa parte esté fuera de lo que se recita en la actualidad confirma que es un himno racista y discriminatorio.

“Distorsión y exageración”

Del otro lado, han surgido voces que defienden el himno y sostienen que las críticas que se están haciendo son exageradas y fuera de contexto.

El musicólogo Mark Clague, profesor de la Universidad de Michigan, agradece que se dé esta discusión pero no comparte la visión de académicos como Johnson.

“Si hay gente que no siente que la canción los representa, tenemos que prestar atención. Pero si sólo rechazamos la canción como racista o declaramos que ya no es nuestro himno, no arreglaremos el problema”, le dijo Clague a The New York Times.

Algunos jugadores de los Miami Dolphins imitaron la protesta de Kaepernick antes de su partido del domingo contra los Seattle Seahawks.

Para Clague, el poema ni glorifica ni celebra la esclavitud: está escrito contra el enemigo británico en la Guerra de 1812.

“Los mercenarios y esclavos a los que Key hace referencia incluyen negros y blancos”, opinó Clague, que añadió que “para Key los mercenarios eran canallas y los marines coloniales traidores que amenazaban con desatar una insurrección nacional”.

Los que defienden esta posición, aseguran que la razón por la que ya no se canta esa parte no es racismo sino una muestra de respeto hacia Reino Unido.

Alegan que el lenguaje gráfico de Key hizo que se eliminara de las ediciones de la canción para la Primera Guerra Mundial cuando EE.UU. y Reino Unido se convirtieron en aliados acérrimos.

Mientras tanto, más allá de la conversación sobre el contenido del himno, avanza la temporada de fútbol americano y Kaepernick mantiene su actitud, al tiempo que otros jugadores siguen su ejemplo.

 

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *