Los grupos políticos y el destino de toda Europa

En política no siempre hay que elegir entre blanco y negro. Las opiniones pueden ser muy variadas.

Puede dar la impresión de que en Reino Unido sólo se discute sobre un asunto político: el Brexit.

Pero los estudios que sugieren la existencia de seis “tribus” europeas muestran los beneficios que un debate más variado podría aportar en los diferentes países de la Unión Europea (UE).

La crisis de los refugiados, el auge de partidos populistas en todo el continente y el voto británico a favor de abandonar el bloque supranacional han despertado en los últimos años un intenso debate sobre el futuro de la UE.

A menudo, se piensa que la gente está de un lado o del otro respecto a estas cuestiones. Por ejemplo, en el caso británico: irse o quedarse en la UE.

Pero existe mucha más diversidad, según nuestro análisis de una encuesta del Instituto Real de Asuntos Internacionales (Chatham House, con sede en Londres) en la que participaron entre diciembre de 2016 y enero de 2017 más de 10.00 personas de una decena de países europeos.

Los resultados sugieren también la existencia de seis “tribus” políticas distintas.

De Varsovia a Madrid y de Bruselas a Budapest, las tribus ofrecen pistas sobre cómo podrían dar forma e influenciar la política en el continente durante los próximos años.

Estos grupos fueron identificados según las respuestas que dieron a preguntas como:

  • ¿Debe la UE tener más o menos poder?
  • ¿La inmigración ha sido negativa o positiva?
  • ¿Deben los Estados más ricos brindar apoyo a los más pobres?

Los miembros de estas tribus tienen diferentes orígenes y seguiremos aprendiendo más sobre ellos gracias a los resultados de una prueba interactiva que permite a los usuarios explorar los datos y ver en qué tribu encajan sus opiniones.

A continuación presentamos las tribus que identificamos, por orden de su tamaño aproximado.

Los europeos indecisos – 36%

En muchos debates, se sitúan en el medio pero en política suelen estar en el centro o en la derecha.

Son ambivalentes respecto a la UE y tienen más probabilidades de resultar apáticos políticamente.

Los europeos indecisos suelen estar en el centro o en la derecha en materia de política.

A muchos les preocupa también la inmigración y tienden a priorizar la soberanía nacional por encima de una integración más profunda en el bloque.

Incluye a gente con distintos niveles de ingresos y de una amplia variedad de países europeos.

Los europeos satisfechos – 23%

Son optimistas y positivos respecto a la UE.

Suelen ser jóvenes, liberales en el aspecto social y, en general, ven de manera positiva la inmigración.

Creen que se benefician de pertenecer al bloque de naciones y sienten que están bien informados sobre cómo funciona.

Tienden a preferir el statu quo antes de avanzar en la integración de Estados.

Suelen vivir en países centroeuropeos como Hungría y Polonia, y estar alineados con la izquierda en el ámbito político.

 Los europeos satisfechos suelen vivir en países centroeuropeos.

Los que rechazan la UE – 14%

Sienten que la UE es antidemocrática y que concentra demasiado poder.

Es la tribu que menos cree haberse beneficiado de pertenecer al bloque o de la solidaridad con otros europeos.

Muchos están enfadados en lo que concierne a la política y a la UE, y la mayoría tiene sentimientos negativos respecto a la inmigración.

Gran parte de ellos se encuentran en Reino Unido y Austria, y muchos de ellos, en áreas rurales.

Los proeuropeos frustrados – 9%

Quieren una UE más poderosa que se guíe de acuerdo a “valores progesistas”.

En la actualidad, sin embargo, no ven beneficios a formar parte del bloque.

Están de acuerdo en que los Estados más ricos ayuden a los más pobres, pero cuando se habla de inmigración hay una mezcla de opiniones que no se da en otras tribus proeuropeas.

Esta tribu está dividida de forma relativamente equitativa entre los diferentes grupos de edad y sus miembros suelen vivir en Francia, Italia y Bélgica.

Los rebeldes de la austeridad – 9%

Están descontentos con la política y quieren una UE más libre y “más democrática” que devuelva poderes a los Estados miembros.

Tienden a pensar que los Estados más ricos deben apoyar a los más pobres y que cada país debe aceptar la cuota de refugiados que le toque.

Tienen más probabilidades de estar desempleados y de haber pasado dificultades sociales que los miembros de las otras tribus.

En general, son de mediana edad o mayores y se les puede encontrar en países del sur de Europa que fueron golpeados por la crisis del euro. En especial, Grecia e Italia.

 Una protesta en Atenas contra la austeridad en noviembre de 2017.

Los federalistas – 8%

Apoyan la idea de unos “Estados Unidos de Europa” profundamente integrados.

Tienen un mayor nivel de ingresos que el resto, son de mayor edad y hay entre ellos una cantidad de hombres desproporcionada.

Sienten que se beneficiaron de pertenecer al bloque y tienen una visión muy positiva de la inmigración.

En promedio, se trata del grupo con mayor nivel educativo, con una red social fuerte y diversa.

Viven, sobre todo, en el sur de Europa, particularmente, en España e Italia y de todas las tribus son los que más abundan en las áreas urbanas.

Las tribus más influyentes

En realidad, mucha gente tendrá cosas en común con más de un grupo. Pero todos estarán más cerca de uno en particular.

Los federalistas suelen vivir en países del sur, como España.
Las diferencias más importantes entre estos grupos pueden ilustrarse mirando las respuestas que dan a algunas preguntas clave.

Por ejemplo, las tribus ofrecen respuestas muy diferentes a la pregunta sobre si la UE debería tener más facultades de las que posee en la actualidad.

Los federalistas y los proeuropeos frustrados quieren otorgarle al bloque más poderes, los europeos satisfechos prefieren conservar el statu quo, mientras que los europeos indecisos se inclinan por que el bloque devuelva facultades a los Estados, algo que los rebeldes de la austeridad y los que rechazan a la UE exigen con firmeza.

Diferencias como estas sugieren tres implicaciones importantes para el futuro de Europa.

Primero, resalta las limitaciones de algunos debates que se dan en torno a la UE (y que a veces sólo ofrecen como opciones blanco o negro) si diversas tribus no sienten que sus propios valores y actitudes están reflejados.

Segundo, en muchos países y hasta en el Parlamento Europeo, las seis tribus no se corresponden de manera directa con políticas de partido existentes.

También se da el caso de que algunas tribus tienen una mayor influencia política que otras.

Pese a contar con menos del 25% de representación, los federalistas (que al parecer pesan mucho más entre las élites) y los que rechazan la UE dan la impresión de dominar el debate en ambos extremos del espectro político.

Por el contrario, los europeos indecisos y los proeuropeos frustrados tienden a dispersarse entre políticas de partido.

Su ambivalencia en los asuntos políticos, incluida la propia UE, puede significar que sus puntos de vista reciben menos atención por parte de los medios de comunicación y los políticos en comparación con quienes tienen una posición definida.

Tercero, los europeos indecisos son, al parecer, el “grupo oscilante”.

Pese a que esta tribu representa a una de cada tres personas, no hay razón para que no crezca o disminuya con el tiempo.

 Debates como el del Brexit han cuestionado el futuro de la UE.

Las opiniones de sus miembros pueden variar y es posible que algunos se integren en otras tribus como la de los que rechazan la UE o la de los europeos satisfechos.

Muchos europeos indecisos son apáticos pero también pueden ser escépticos respecto a una integración europea más cercana y estar preocupados por la inmigración.

Hablar de estos temas e intentar atraer a esta tribu será central en el éxito o fracaso de los futuros líderes políticos.

Por tanto, los europeos indecisos se perfilan como la clave para el futuro político de la UE.


*Sobre este artículo

Se encargó este análisis a una organización externa llamada Chatham House y conocida en español como el Instituto Real de Asuntos Internacionales, que se describe a sí misma como una entidad independiente.

Mathew Goodwin, Thomas Raines y David Cutts son miembros de su Programa Europeo.

Su análisis se basa en una encuesta realizada por internet por el Instituto Real de Asuntos Internacionales y Kantar Public a 10.000 personas de Austria, Bélgica, Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Italia, Polonia, España y Reino Unido, entre diciembre de 2016 y enero de 2017.

La encuesta usó una muestra poblacional representativa y, según los cálculos del Instituto Real de Asuntos Internacionales, estos países incluyen a mas del 75% de los ciudadanos de la UE.

Las tribus se desarrollaron con una técnica llamada “análisis de clases latentes” y se utilizaron ocho preguntas.

 


 

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