Las amenazas de Trump a Comey, al estilo de los matones


Trump amenaza al destituido director del FBI para que no hable
El presidente en un tuit: “Será mejor para Comey que no haya grabaciones de nuestras conversaciones antes de que empiece a filtrar a la prensa”. Trump pidió en una cena privada lealtad al director del FBI y este se desmarcó

No hay barreras para Donald Trump. En un nuevo estallido en Twitter, el presidente de EEUU cruzó una de las últimas líneas rojas que le faltaba y amenazó al destituido director del FBI, James Comey, para que no hable: “Será mejor para Comey que no haya grabaciones de nuestras conversaciones antes de que empiece a filtrar a la prensa”, escribió. El mensaje y su inquietante carga de espionaje mostraron el rostro más feroz de Trump y sólo consiguieron engrandecer la sombra de la trama rusa. La crisis crece.

Donald J. Trump ? @realDonaldTrump
James Comey better hope that there are no “tapes” of our conversations before he starts leaking to the press!
07:26 – 12 May 2017

Trump está perdiendo la jugada. La destitución de Comey se ha vuelto en su contra. Desde que lo fulminó el martes, cada paso que da resulta más incendiario que el anterior. Primero atribuyó el despido a un informe de la Fiscalía sobre la conducta irregular del director del FBI al cerrar el caso de los emails de Clinton en julio pasado, luego reconoció que ese escrito no le importaba lo más mínimo y que le hubiese descabezado igual. Pasó entonces a recordar que había preguntado directamente a Comey si estaba siendo investigado y finalmente disparó un tuit destinado a la historia del matonismo.

Fue una erupción inesperada y contraproducente. Nadie en Washington, ni siquiera sus más acérrimos seguidores salieron en su defensa. Pero el tiro buscaba diana. La noche anterior The New York Times había revelado una misteriosa cena privada entre Trump y Comey en la Casa Blanca. Fue el 27 de enero pasado. El presidente apenas llevaba una semana en el cargo. En la reunión, Trump no se anduvo con titubeos. Encaró al director de FBI, principal encargado de la investigación de los supuestos vínculos entre el equipo del mandatario y el Kremlin, y le preguntó si iba a serle leal. ”Seré honesto”, fue la contestación. Una negativa, educada pero firme, que dejaba en el aire la principal exigencia del republicano para sus cargos de confianza: la fidelidad.

Este es el verdadero Trump, un matón o mercenario con un solo objetivo: hacerse mas rico.

La reconstrucción, procedente del entorno de Comey, fue desmentida en los detalles pero alarmó a la Casa Blanca. Hasta ese momento, el director del FBI había guardado su silencio. Incluso en su mensaje de despedida a sus subordinados había llamado a la calma: “Siempre he creído que un presidente puede despedir a un director del FBI por cualquier motivo e incluso sin motivo. No voy a perder el tiempo en ello”.


Trump provoca una crisis en el Partido Republicano: “Es un matón”

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *