La solución de la situación de Venezuela es el diálogo

El diálogo “es realmente el último mejor esfuerzo para intentar encontrar una solución negociada y pacífica a este proceso”, teniendo en cuenta el “cargado ambiente político”, afirmó el enviado especial del secretario de Estado, John Kerry, que viajó esta semana a Caracas y se entrevistó con los principales actores de las conversaciones.

Hablar y acordar de alguna manera los puntos para desenrocar la situación es la “única partida” posible en el complicado ajedrez venezolano en el que usar la amenaza de las movilizaciones puede ser un “juego muy peligroso”, subrayó en rueda de prensa en Washington.

“Sin un proceso de diálogo, Venezuela se encontrará en una situación en la que tanto el Gobierno como la oposición se tendrán que medir a través de su capacidad de sacar a la gente a la calle”, razonó el veterano diplomático. Y si bien es cierto que la movilización popular puede llegar a ser “una parte importante” en un proceso de negociación, si este no existe “la movilización es algo impredecible y que puede llegar a ser muy peligroso”, advirtió.

Aunque sea un proceso “frágil”, en estos momentos “es lo mejor que tenemos” y por eso la comunidad internacional, con EE UU al frente, lo apoyará “mientras siga siendo viable”, dijo Shannon. Fundamental es, agregó, el papel del Vaticano como máximo garante de la “participación y atención” internacional en la búsqueda de una salida al impasse venezolano.

Dicho lo cual, indicó, en último término, el proceso es netamente venezolano. “Lo más que los mediadores pueden hacer es crear un espacio y mantenerlo abierto para este diálogo”, explicó. “Pero nada puede ser impuesto y mucho va a depender de la buena fe” de todas las partes sentadas en la mesa.

En este sentido, Shannon consideró que la “llave” maestra para desbloquear la situación la tiene el Gobierno de Nicolás Maduro porque es este el que tiene encerrados a presos políticos y el que controla las “decisiones electorales”. Pero el éxito depende de que “las dos partes” sean capaces de encontrar una manera de dialogar.

El proceso además deberá desembocar en “algún tipo de agenda electoral” que envíe el mensaje “muy claro” a los venezolanos de que “tendrán la oportunidad de expresarse públicamente con su voto”. Shannon no quiso dar por muerto el proceso de referéndum revocatorio —“todo puede ser negociado”, apuntó—, aunque tampoco se mostró muy optimista. El resultado de la agenda dependerá “de las dos partes”, dijo.

Shannon es el diplomático en el que Washington confía desde hace años para mediar con Caracas e intentar mejorar las maltrechas relaciones bilaterales. Pese a que los dos países carecen de embajador desde hace años, el diálogo ha sido bastante fluido. “Por muy complicada que sea nuestra relación con Venezuela, siempre hemos logrado hablar”, recordó este viernes el alto diplomático. “Junto con el Vaticano, somos uno de los pocos que podemos hablar con las dos partes y tener el tipo de acceso que tenemos”. El enviado de Kerry estuvo entre el lunes y el miércoles en la capital venezolana como una muestra del “apoyo” de Washington al proceso y se entrevistó tanto con Maduro y su equipo negociador como con la oposición y los demás actores del diálogo, para el que se ha fijado una nueva cita el 11 de noviembre.

 

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