Detenido Redoine Faïd, el preso más buscado de Francia


Detenido el ladrón francés que huyó de prisión en un helicóptero
El arresto se ha producido de madrugada en un apartamento de la ciudad de Creil, donde nació y se crió Redoine Faïd

La policía recaba pruebas en la puerta por la que escapó el preso de la cárcel de Lille-Sequedin.
El juego del gato y el ratón con la policía de Redoine Faïd, el preso más buscado de Francia tras su espectacular huida en helicóptero de una cárcel en julio, ha terminado. La policía arrestó al atracador de furgones blindados y a seis cómplices más en la madrugada del martes al miércoles, tras 93 días de intensa búsqueda, en lo que se había convertido en una cuestión de honor para las fuerzas de seguridad del país. Hasta 3.000 agentes llegaron a estar movilizados para localizarlo y medio centenar de investigadores se dedicaron a tiempo completo a seguir su rastro en los tres últimos meses, según reveló el fiscal de la República, François Molins.

Faïd, de 46 años, no se resistió cuando los agentes entraron a las cuatro de la madrugada en el apartamento de una amiga en el distrito de Moulins de la ciudad de Creil, al norte de París. Concluía así, de forma anodina y muy poco espectacular, la fuga de un hombre obsesionado hasta tal punto con las películas de acción y ladrones que parecía haber confundido por momentos realidad y una ficción que se tomó como una auténtica enseñanza: llegó a llamar maestro al director de cine estadounidense Michael Mann y, en su autobiografía Braqueur (Atracador) aseguraba que su película Heat inspiró su modus operandi para atracar furgones, al igual que Point Break (Le llaman Bodhi) de Kathryn Bigelow.

Con todo, Faïd jugó al despiste hasta el final con recursos casi teatrales, como el uso de una burka y pelucas con las que intentó pasar desapercibido al desplazarse por la calle al menos en los últimos días, reveló el fiscal Molins en rueda de prensa.


Con su detención en Creil, la ciudad donde nació, creció y perpetró sus primeros robos, se confirma una de las principales teorías de la policía, que Faïd nunca se movió lejos de esta ciudad —o último suburbio de París, según algunos— que conocía como la palma de su mano. También durante su primera fuga de prisión —Faïd es reincidente—, en 2013, el atracador permaneció todo el tiempo en la zona norte de París donde se crio y perpetró la mayor parte de sus robos. En aquella ocasión, fue atrapado a las seis semanas.
Junto con Faïd fueron detenidos una mujer y dos hombres, un sobrino del atracador y uno de los hermanos de este, Rachid, de 60 años y de quien la policía sospechaba desde hacía tiempo que había participado en la fuga de su hermano y que incluso formaba parte del comando armado que lo ayudó a salir de la cárcel en el helicóptero.

También fue detenido un segundo sobrino de Faïd en su domicilio, así como otros dos individuos más, de los que no se ha revelado su identidad, explicó Molins, según el cual Faïd y sus familiares iban a comparecer este mismo miércoles ante un juez de instrucción.

En total, para la operación de arresto fueron empleados 120 agentes. La policía estaba tras la pista de varios teléfonos móviles. Una de esas líneas les llevó hasta una mujer joven de Creil, sobre la que se montó un dispositivo de vigilancia. Los agentes comprobaron que esta mujer llevaba a veces en su coche a una persona vestida con burka y de la que sospechaban podía ser un hombre. Los acontecimientos se precipitaron la noche del martes, cuando los equipos de vigilancia vieron cómo un individuo vestido con burka salía del coche y subía hasta el piso de la mujer, hacia las 22.30. Un segundo individuo, también en burka, entró poco después en el mismo inmueble. Unas horas más tarde, Faïd era capturado en esa vivienda.

En el momento de la detención, Faïd tenía un revólver cargado “al alcance de la mano” pero que no llegó a utilizar, y también fueron hallados dos burkas, pelucas, varios teléfonos móviles y una pistola automática, contó Molins.

Las autoridades no dudaron en celebrar la detención del hombre que, con su espectacular fuga, hizo subir los colores a fuerzas de seguridad y políticos.

“Los agentes de la Policía Judicial han demostrado su compromiso, su tenacidad y su determinación de hacer cumplir la ley de la República”, dijo Gérard Collomb en el que se convirtió su último mensaje antes de traspasar, este mismo miércoles, la cartera de Interior después de anunciar su dimisión la pasada noche. De ahí que su comentario final —“Tienen mi admiración, al igual que los 250.000 policías que sirven a nuestro país todos los días”, tuviera un aire de despedida más allá de la mera apreciación de un trabajo bien hecho.

También la ministra de Justicia, Nicole Belloubet, manifestó su alivio al conocer el fin de una huida que puso en evidencia el sistema carcelario bajo su mando. En entrevista con la emisora Europe 1, la ministra reconoció que le había preocupado que Faïd pudiera actuar con violencia en el momento de su detención y se declaró “muy feliz de que las cosas hayan ocurrido de la forma en que lo han hecho”.

Faïd cumplía varias condenas, por más de 25 años, por robo a mano armada y por la muerte de una policía en 2010 durante un atraco frustrado, del que fue considerado su organizador. Adquirió fama en 2009 cuando, tras salir de prisión por cumplir una primera condena, publicó su biografía y aseguró en los platós de televisión haberse redimido. Unos meses más tarde moría la agente en uno de sus robos.

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *