Clinton asegura en Israel que EE UU no permitirá un Irán nuclear

Hillary Clinton, secretaria de Estado de EE UU, ha reafirmado hoy en Jerusalén el inquebrantable respaldo de Washington a Israel. En una conferencia de prensa ofrecida después de una ronda de encuentros con los líderes israelíes, la jefa de la diplomacia estadounidense ha manifestado que Estados Unidos está dispuesto a “utilizar “todos los elementos de la potencia” estadounidense para impedir que Irán se dote de armas nucleares.

Clinton ha invitado además  Israel a hacer frente común ante los desafíos que plantea la llamada primavera árabe en la región. “Estamos ante un momento de cambio histórico y todos debemos trabajar juntos para hacer frente a los desafíos y esperemos que también a las oportunidades”, dijo Clinton durante su visita oficial a Israel y poco antes de su reunión con Ehud Barak, el ministro de Defensa israelí.

Clinton ha dejado Israel para el final. La visita al Estado judío ha sido la última de su larga gira internacional, pero probablemente la que más cuenta desde el punto de vista de la política interna estadounidense. Israel importa a los votantes estadounidenses, llamados a las urnas el próximo noviembre. Tal vez por eso Clinton ha querido venir con algo concreto que ofrecer; con la cosecha de su visita a Egipto y el compromiso del nuevo presidente egipcio de que respetará el acuerdo de paz con Israel.

El Cairo ha sido la anterior parada de Clinton, donde el fin de semana se reunió con Mohamed Morsi, el líder de los Hermanos Musulmanes y primer presidente egipcio elegido libremente. Clinton trae a Israel un mensaje tranquilizador. Trae la confirmación de que las buenas palabras pronunciadas por Morsi en público son las mismas que mantiene en privado. Que sus prioridades no pasan, al menos en este momento por dinamitar el acuerdo de paz con su vecino israelí.

La caída de Hosni Mubarak, derrocado hace año y medio por la tenacidad de los manifestantes y el consentimiento de los militares, despertó en Israel temores a una posible ruptura del acuerdo de paz que ambos países firmaron en 1979.

Irán, Egipto, Siria, y por último los palestinos han sido los grandes temas de una visita que ha tardado 22 meses en producirse. El desembarco en Israel del candidato republicano a la Casa Blanca, Mitt Romney, en los próximos días y una gira mundial han acabado por convencer sin embargo a Clinton de la necesidad de hacer escala en Israel antes de volver a casa.

En el pasado, la política estadounidense viajó en tres ocasiones para impulsar un futuro acuerdo de paz con los palestinos. Con las negociaciones israelo-palestinas en punto muerto desde septiembre de 2010, Clinton ha preferido no venir en los últimos dos años probablemente para evitar ser la encargada de personificar el estancamiento del mal llamado proceso de paz.

Irán es la gran obsesión israelí y otro de los temas que ocuparon un lugar destacado en los encuentros que Clinton ha mantenido con los líderes israelíes. El Estado judío siente que las sanciones y demás maniobras diplomáticas de la comunidad internacional están resultando insuficientes para detener el desarrollo del programa nuclear iraní. Israel, el único país de la región con armamento nuclear, sostiene que Irán trabaja en un programa con fines militares, y no civiles como defiende Teherán. Israel ha advertido que atacará si la diplomacia falla. Estados unidos sin embargo ha preferido hasta el momento poner el énfasis en la vía diplomática y se esfuerza en calmar a su aliado israelí para evitar un ataque que Washington considera podría tener consecuencias regionales desastrosas.

“Este es un periodo de incertidumbre, pero también de oportunidades. Tenemos la posibilidad de hacer avanzar nuestros objetivos comunes en materia de seguridad, estabilidad, paz y democracia […] es en estos momentos cuando los amigos como nosotros debemos pensar juntos, actuar juntos”, dijo Clinton por la mañana tras su encuentro con el presidente israelí, Simón Peres. Sus palabras recalcaban los esfuerzo de Washington por disuadir a los israelíes de embarcarse en acciones militares unilaterales en contra de Irán.

Jonathan Reinhold, profesor de ciencia política de la universidad de Bar Ilan, explica en una conversación telefónica que frenar los impulsos bélicos israelíes ha sido uno de los principales objetivos de la visita de la secretaria de Estado a Israel. “Cuando Washington deja a Israel solo durante algún tiempo, Israel en seguida empieza a emitir señales que preocupan a EE UU. También por eso Clinton ha decidido venir”, sostiene.

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